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Carta de crédito: ¿qué es y cómo utilizarla en el comercio internacional?

¿Cómo se hacen los pagos en comercio internacional? Cuando una empresa comienza a dar sus primeros pasos en el mercado global, esta es una de las dudas más habituales. Por eso hoy te hablamos de la carta de crédito, una herramienta básica para hacer operaciones financieras en comercio exterior.

Las transacciones comerciales en el mercado internacional siempre conllevan cierta inseguridad, especialmente las primeras veces que se opera o cuando se contacta con un nuevo proveedor. No todas las empresas saben que la carta de crédito es el instrumento que aporta seguridad en las operaciones de compraventa.

Utilizándola, tanto el ordenante o importador, como el beneficiario o exportador, reducen riesgos y minimizan la incertidumbre, lo que es fundamental para dinamizar el mercado.

Si tienes dudas sobre qué es y cómo utilizar una carta de crédito, este es el post que estabas esperando. Vamos a contarte todo esto y por qué es la garantía de tranquilidad que necesitas para operar internacionalmente.




¿Qué es la carta de crédito?

En el escenario internacional hay muchos factores que generan dudas a las empresas que se plantean operaciones comerciales a escala global.

La distancia geográfica, el desconocimiento de los procedimientos legales de cada país, las dificultades con el idioma, los aranceles, la inseguridad de trabajar con un exportador al que no conocemos y cuya solvencia no podemos evaluar… Y la dificultad añadida de cursar una reclamación en otro país si algo no sale cómo se esperaba.

Por eso es importante conocer todas las opciones disponibles para rebajar el nivel de incertidumbre y aportar garantías a las operaciones de compraventa.

Uno de ellos es la carta de crédito, llamada también crédito documentario. Se trata de una herramienta utilizada frecuentemente en operaciones de comercio internacional para realizar pagos a terceros.

Mediante este documento, el importador u ordenante da instrucciones al banco emisor de la carta para que abone una cantidad determinada al exportador o beneficiario, cuando esté presente los documentos ante la entidad y se cumplan los términos y condiciones indicados en el documento.

La carta especifica los detalles del acuerdo entre las partes (importador y exportador) y las condiciones de pago. Con esa documentación, el banco puede gestionar los pagos a terceros con garantías.

Es, sobre todo, un instrumento para brindar seguridad en la operación comercial: el beneficiario recibe su dinero y el ordenante recibe su mercancía. La utilización del crédito documentario es una garantía para todas las partes.

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¿Cómo se utiliza la carta de crédito?

Cuando las dos partes (importador y exportador) establecen las condiciones de la operación y las reflejan en un contrato de compraventa, el importador solicitará a su entidad bancaria una carta de crédito a favor del exportador.

En esa carta figuran todas las condiciones y, tras su solicitud, será estudiada por la entidad, que podrá aprobarla, pero también denegarla si considera que alguno de los puntos no es suficientemente claro o falta algún documento para que la operación sea segura.

En el momento en que la carta de crédito sea aprobada, el banco avisa al beneficiario de que tiene disponible un crédito a su favor y le informa de las condiciones para cobrarlo. A partir de ahí, ya puede enviar la mercancía, confiando en que la operación es segura.

Una vez hecho eso, el beneficiario presenta en la entidad bancaria la documentación y recibe el importe del crédito.

De forma simplificada, este es el procedimiento. Cabe señalar, también, que en muchos casos intervienen dos entidades bancarias, para mayor seguridad. Es en el caso de utilizar un crédito confirmado, como veremos a continuación.


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Qué tipos de carta de crédito existen

Hay distintas modalidades de carta de crédito. En primer lugar, podemos distinguir entre crédito revocable e irrevocable.

El primero, crédito revocable, puede ser cancelado unilateralmente por el emisor. Lógicamente, es un tipo de crédito con un alto riesgo para el beneficiario, que puede encontrarse sin previo aviso con un documento no válido, por lo que, aunque esta modalidad existe, no se recomienda y apenas se utiliza.

Por eso lo habitual es trabajar con créditos irrevocables, un tipo de documento más seguro, ya que el emisor no tiene capacidad de modificación o cancelación sin la autorización de la otra parte. La entidad bancaria está obligada a abonar el crédito cuando sea presentada la documentación establecida en el contrato.

Otros tipos de crédito son:

  • Crédito revolving: se renueva automáticamente todas las veces que se especifique, conservando los mismos términos y condiciones.
  • Crédito transferible: puede ser utilizado por más de un beneficiario, total o parcialmente, según las instrucciones que haya dado el emisor.
  • Crédito back to back: el emisor abre una carta de crédito utilizando como garantía otra carta de crédito de la que es beneficiario.
  • Crédito confirmado: para mayor seguridad, este tipo de crédito cuenta con la garantía de dos entidades bancarias, una que emite el crédito y otra que confirma el pago y notifica al beneficiario que tiene un crédito disponible a su favor.

Cuando se utiliza este tipo de crédito, la empresa exportadora suele pedir confirmación a un banco nacional. Es una forma de evitar el riesgo país (es decir, la posibilidad de que un Estado suspenda la transferencia de capitales al exterior).

A su vez, el banco confirmador cuenta con el respaldo de una Export Credit Agency, una entidad pública que cubre los riesgos comerciales de la internacionalización, para fomentar así la confianza en las operaciones comerciales. En España es la Agencia de Crédito a la Exportación (ECA) la que cubre esta función.

Es verdad que la utilización de una carta de crédito también conlleva algunas desventajas, como por ejemplo el pago de comisiones (lo que hace que tenga un coste mayor que otras fórmulas) y que, para verificarse, necesita más documentación. Aun así, para muchas empresas merece la pena por las garantías que aporta.


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Sabemos que la seguridad es imprescindible para salir a los mercados globales, y por eso las herramientas como la carta de crédito son tan importantes: al asegurar el cobro, ayudan a que todas las partes operen con confianza y se refuerce la fluidez de las operaciones de comercio internacional.

¿Te ayudamos con tus operaciones comerciales? Si quieres conocer detalles sobre la carta de crédito o necesitas asesoramiento en cualquier tema relacionado con la importación o exportación, ponte en contacto con nosotros. Nuestro equipo de profesionales estará encantado de ayudarte.

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