Quien se dedica a la gestión de inventarios en almacén conoce muy bien estas siglas y las utiliza en su trabajo diario: el SKU, o Stock Keeping Unit, es un código que nos va a servir para identificar cada producto individualmente y nos da información sobre sus características principales.
Además, es un código vinculado al lugar que ocupa ese producto en el almacén, por eso es de gran importancia a la hora de diseñar un almacén nuevo o gestionar uno ya existente.
Te proponemos conocer de cerca el SKU para saber cómo puede ayudar a optimizar la organización de tu almacén.
Sigue leyendo para saber más sobre el SKU.
El SKU es una secuencia de números y letras que tiene como finalidad identificar los productos dentro del almacén, así como facilitar su localización y poder realizar un adecuado seguimiento de cada uno de ellos.
Si lo tuviésemos que resumir con una imagen sencilla, diríamos que es el DNI de un producto, un código único que concentra toda la información que necesitamos acerca de cada producto.
Imaginemos una empresa de ropa. Cada pieza individual tendría su propio SKU, en el que se incluiría una referencia al tipo de producto, modelo, talla, etc.
Es decir, cada cifra o letra que vemos en un SKU responde a un parámetro prefijado. Por ejemplo, podría reflejar:
La categoría del producto: pantalones.
Una subcategoría: denim.
Otra subcategoría: por ejemplo, para hombre, mujer, niño o niña.
Modelo: skinny.
Color: negro.
Talla: 38.
En este caso hipotético, el SKU de nuestro producto sería la combinación alfanumérica resultante de unir todas las referencias, con lo que tendríamos el código para identificarlo siempre correctamente.
Los SKU de un almacén los genera la propia empresa, ya que debe definirlos según el tipo de producto y los parámetros que deba manejar.
Es decir, un fabricante de electrodomésticos no necesitaría incluir información sobre tallas, pero sí sobre potencia, por ejemplo.
No obstante, la generación de códigos debe hacerse siguiendo un sistema estructurado. Solo así se puede gestionar correctamente el almacén.
Normalmente es necesario implementar un sistema de software (los conocidos como Enterprise Resource Planning o ERP) para generarlos y gestionar el inventario de forma centralizada.
La gestión de un almacén es una tarea muy compleja. El diseño del espacio, la estrategia organizativa, la tecnología implementada… Hay numerosos factores a tener en cuenta para conseguir optimizar el rendimiento.
Requiere un total control del stock y las entradas y salidas, así como una custodia fiable y segura de los productos.
Todo ello minimizando pérdidas de material, deterioros, etc. Es decir, con el menor gasto posible. Por eso es tan importante diseñar un sistema de organización adaptado a las necesidades de la empresa.
Hay distintas fórmulas de organización de almacenes. Vamos a hacer referencia a dos de ellas:
Almacenamiento ordenado. Cada producto tiene su lugar y el almacén se organiza designando un espacio a cada tipo de mercancía. El mayor inconveniente es que es difícil aprovechar todo el espacio, ya que habrá momentos en los que tengamos zonas libres mientras otras están sobredemandadas.
Almacenamiento desordenado. No hay lugares específicos predesignados, sino que los productos se ubican allí donde hay espacio. La ventaja es que el espacio puede optimizarse al máximo, pero requiere un sistema de organización muy preciso para que no se produzcan fallos en la cadena.
Cada almacén tiene sus propias características y necesidades, pero el almacenamiento ordenado puede ser lo recomendable en muchos casos, siempre y cuando se diseñe un sistema que garantice el flujo de mercancías en tiempo y forma, respondiendo a la demanda de picking y manteniendo el control de stock
Es en esos casos donde el SKU puede resultar de más utilidad.
Como cada producto tiene su código y su espacio preasignado, el control basado en SKU es altamente efectivo y puede ayudar incluso a mejorar el diseño del almacén.
La información SKU es muy útil a la hora de planificar tanto la mejora de tu almacén como si te planteas crear uno nuevo desde cero.
Para ello, se debe:
Cada código debe responder con precisión a las necesidades de cada almacén en particular.
Como dijimos anteriormente, la creación del SKU corresponde a la empresa y es de uso interno, por tanto, debe incluir todos los datos que se necesiten para el correcto funcionamiento del almacén.
Este paso debe formar parte del estudio previo de la estrategia a seguir, para construir el resto del sistema organizativo con una base sólida desde su inicio.
Tan importante como organizar el almacén hoy es realizar una proyección que permita calcular, de la manera más fiable posible, cuál va a ser la demanda de espacio en el futuro a medio o largo plazo.
Un diseño de almacén bien realizado tiene en cuenta las expectativas razonables de crecimiento, para evitar tener que hacer nuevas inversiones a corto plazo.
Saber con precisión cuántos SKU debe gestionar el almacén hoy es clave para poder asignar espacios y distribuir de forma correcta el inventario.
A partir de ahí, puede diseñarse el sistema de clasificación de referencias para que dé respuesta a los pedidos en el tiempo más corto posible.
Teniendo en cuenta estos factores, es posible diseñar un almacén ordenado aprovechando todas las ventajas de este sistema y minimizando los inconvenientes, con un aprovechamiento del espacio lo más ajustado posible
Para que tu almacén consuma el menor número de recursos y sea más competitivo, conviene que estudies si tu sistema está optimizado o si puedes mejorarlo introduciendo algunos cambios.
Aprovechar la información que brinda el código SKU es clave para diseñar un mejor almacenaje, siempre en función de las necesidades concretas de tu empresa.
Un almacenaje poco eficiente puede acarrear un gasto excesivo e innecesario. Es muy posible que, con un buen estudio de tu almacén, la inversión que tengas que hacer para optimizarlo tenga un retorno muy conveniente.
El mejor consejo que podemos darte es que consultes con profesionales. Nuestro equipo puede resolver tus dudas, solo tienes que ponerte en contacto con nosotros y solicitarnos la información que necesites. Estaremos encantados de asesorarte.