La imposibilidad de transportar los materiales de las pistas de pádel en contenedores convencionales convierte la especialización logística en un factor clave para el éxito de sus exportaciones
El número de pistas de pádel crece a un ritmo anual del 15% en todo el mundo y acaba de superar las 77.000 instalaciones. Son datos del FIP World Padel Report 2025, elaborado por la International Padel Federation, que constata cómo se ha popularizado este deporte en los cinco continentes, con países que doblan en pocos años el número de clubs y multiplican sus aficionados.
España ocupa en ese mapa una posición relevante que va más allá de la práctica de este deporte. Con más de 17.300 pistas, es el mayor mercado del mundo, concentra el 50% de los aficionados europeos y suma más de 6 millones de jugadores. Pero su papel más determinante para la industria está en la producción: las plantas de fabricación de los principales proveedores mundiales de pistas están en España, muchas de ellas en la Comunidad Valenciana y Cataluña. Desde ahí sale equipamiento hacia clubs, particulares y administraciones públicas de todos los continentes, hacia mercados tan distintos entre sí como los países nórdicos, el norte de África, el Golfo Pérsico o América Latina.
Esa diversidad geográfica y de clientes es uno de los rasgos más singulares de esta industria. Y también uno de los factores más determinantes para quienes gestionamos su logística.
Una pista reglamentaria mide 20 x 10 metros y su construcción combina materiales con exigencias técnicas muy distintas: perfiles de acero galvanizado o aluminio para la estructura, paneles de vidrio templado de seguridad homologados por la Federación Internacional de Pádel para el cerramiento, césped artificial técnico con relleno de arena de cuarzo como superficie de juego e iluminación de alto rendimiento, que debe alcanzar los 500 lux para competición oficial.
Con todo, el coste de una pista estándar de pádel oscila entre 15.000 y 25.000 euros, aunque los modelos panorámicos de alta gama, con doble acristalamiento y estructuras reforzadas, pueden superar los 60.000. Teniendo en cuenta que la ratio media mundial es de 3,1 pistas por club, cada proyecto de apertura representa una inversión que puede superar los 100.000 euros solo en equipamiento.
Una instalación de estas características genera un volumen de carga muy elevado, que combina materiales frágiles, piezas de gran formato y elementos técnicos con requisitos de manipulación muy distintos entre sí. Gestionar toda esa mercancía, desde el embalaje en origen hasta la entrega en destino, es donde empieza nuestra especialización logística.

El factor clave es que la logística del pádel no puede concebirse como una operativa estándar. Como punto de partida, debemos tener en cuenta que los perfiles y paneles de una pista de pádel no caben por la puerta de un contenedor estándar. De esta forma, el equipo que se utiliza en el transporte marítimo internacional es el contenedor open top, una unidad de 40 pies sin techo rígido, cubierto con lona, que se carga desde arriba mediante grúa. Cada dos pistas ocupan un contenedor de este tipo. En transporte terrestre, el equivalente es el camión tauliner o tráiler de lona.
Para alguien ajeno a la actividad logística, es relevante conocer que el open top no es un equipo habitual. Hay pocas unidades disponibles en el mercado, las navieras los consideran poco rentables porque suelen volver vacíos, y su precio es superior al de un contenedor cerrado. Si la carga sobresale por encima de la lona, el coste sube de forma significativa porque el contenedor no puede apilarse y ocupa el espacio de otras unidades, lo que genera sobrecargos que las navieras aplican con criterio propio.
Gestionar bien este tipo de embarque implica conocer la disponibilidad de equipos en cada origen, tener relaciones consolidadas con las navieras en las rutas relevantes y saber cómo distribuir y anclar la carga. En este caso, la estiba es especialmente importante porque la mercancía combina piezas de gran formato con materiales sensibles a los golpes y las vibraciones. Los paneles de vidrio templado, por ejemplo, ofrecen una gran resistencia estructural, pero también pueden dañarse si no viajan correctamente sujetos. Una mala estiba quizá no se detecte en el puerto de salida, pero puede convertirse en un problema al abrir el contenedor en destino.
En este sentido, la descarga añade otra capa de complejidad. Descargar una pista requiere medios de elevación específicos y un protocolo de manipulación diferente al de la mercancía industrial convencional. No todos los puertos ni todas las instalaciones de destino disponen de los medios adecuados. Organizar esa logística desde lejos, sin conocer los recursos locales, es una fuente habitual de retrasos y daños. Disponer de contactos especializados en los principales destinos, equipos que conocen estos materiales y saben manipularlos correctamente, es el tipo de conocimiento que se acumula operación a operación.
Europa sigue siendo el principal destino. Francia ha instalado 1.850 pistas en los últimos 18 meses, con un crecimiento anual superior al 55 %. Reino Unido lleva desde 2023 creciendo a una tasa media anual del 130 % y acaba de superar las 1.000 pistas. Alemania, los Países Bajos, Bélgica y los mercados emergentes de Europa del Este, como Polonia, Rumanía o Croacia, acumulan cada vez más proyectos.
Pero el horizonte más significativo está en América. El continente supera ya las 18.100 pistas en 26 países, con una cartera de mercados en fases de desarrollo muy distintas. Argentina y Chile son ya mercados muy consolidados, y México, con más de un millón de practicantes y un ritmo de construcción creciente, representa una de las mayores oportunidades a corto plazo. Estados Unidos, por su parte, ya supera las 770 pistas concentradas principalmente en Florida, Texas y California, y está pasando de una fase inicial a un periodo de crecimiento sostenido en un mercado de dimensiones potenciales difíciles de comparar con cualquier otro.
"Es complicado encontrar otra industria con el potencial de crecimiento del pádel y una cartera de exportaciones tan diversificada. Países con cientos de millones de habitantes, como México o Estados Unidos, tienen una proyección de desarrollo enorme y representan una oportunidad muy clara para los exportadores españoles", señala David Soto, director general de Mimpo Global Logistics en España.
En su opinión, el valor diferencial de Mimpo Global Logistics en esta industria parte de la experiencia que acumula en esta modalidad de tráficos: "Llevamos años trabajando con muchos de los principales fabricantes de pistas de pádel, conocemos los requisitos de la industria y los condicionantes de su transporte, y sabemos lo importante que es contar en cada mercado con los contactos adecuados para que cada instalación se pueda montar con todas las garantías. Nuestro trabajo como partners es transmitirles esa tranquilidad y darles todas las facilidades para que puedan ser más competitivos, que su producto llegue en las mejores condiciones y en el menor plazo a cualquier destino".
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