Antes de poner en marcha la contratación de un transporte tienes que conocer los detalles, no solo de flete, sino también de los recargos marítimos aplicables, porque de ello dependerá el coste total de la operación.
Hay muchos recargos que se pueden aplicar al transporte marítimo. Y algunos son variables, lo que hace que pueda resultar complicado calcular el precio final.
No obstante, hay algunos habituales que debes conocer. A continuación te contamos cuáles son los 10 recargos más habituales a la hora de contratar un transporte marítimo.
Cuando contratas un servicio de transporte marítimo de mercancías tienes que pagar el flete.
El flete es el precio por alquilar un medio de transporte, ya sea una nave completa o parte de ella. Es un término general, aplicable a cualquier medio de transporte internacional, pero quizá su uso está más extendido en el ámbito marítimo.
Así, cuando hablamos de fletes marítimos, nos referimos al coste de transportar una unidad de carga (normalmente, contenedores) de un puerto a otro.
Pero el flete solo es el precio base. Además, hay que sumarle los recargos.
Y esta es la parte más difícil de calcular, porque está en función de factores variables y, en ocasiones, impredecibles: el precio del combustible, el volumen o peso de la mercancía, las condiciones meteorológicas, etc.
Estos son los recargos marítimos más habituales con los que debes contar a la hora de contratar un transporte marítimo:
Recargo variable, según el incremento en el precio del carburante. Puede ser uno de los recargos más importantes, sobre todo en épocas en las que el precio del combustible está al alza.
Como en el caso anterior, es variable en función del precio del carburante. La diferencia es que se aplica en el último minuto para compensar incrementos súbitos en el precio del combustible. Es, por tanto, imprevisible.
Recargo variable para cubrir los cambios de divisa. Se calcula como porcentaje aplicado al flete base. Es habitual cuando la transacción entre las partes no se hace en dólares y es necesario compensar las variaciones derivadas de la exposición a otras monedas.
Recargo por riesgo de conflicto bélico. Se aplica en aquellos casos en los que la compañía aseguradora establece que el transporte se lleva a cabo por zonas en conflicto bélico o potencialmente conflictivas.
Recargo para compensar el aumento del tráfico y los gastos asociados. Afecta especialmente al comercio con Asia y no tiene unas fechas específicas establecidas, pero sí aproximadas. Suele haber dos peak season anuales, coincidiendo con el Año Nuevo chino y con la campaña de Black Friday y Cyber Monday.
Recargo que se aplica a los contenedores más pesados. Lo imponen las compañías de transporte cuando, por el excesivo peso, tienen que limitar el número de contenedores. También se puede llamar WS o Extra Weight Surcharge
Recargo para mercancías que superan las dimensiones estándar de un contenedor marítimo y se aplica sobre todo a los open top y flat rack. También se conoce como ELS o Extra Lenght Surcharge.
Recargo para mercancías peligrosas, según la normativa establecida en el Código IMDG (International Maritime Dangerous Goods).
Recargo por medidas extraordinarias de seguridad, necesarias para cumplir el ISPS (International Ship and Port Facility Security Code Surcharge).
Recargo por congestión de tráfico portuario, aplicable cuando, debido a la situación del tráfico, el buque se ve obligado a esperar más de lo estimado hasta recibir la autorización para entrar en puerto.
Este último recargo ha ganado trascendencia en el último año, debido a las circunstancias excepcionales del mercado internacional. A continuación te explicamos por qué para que tengas una visión más amplia sobre cómo puede afectar a tus operaciones.
Es un recargo al que han recurrido muchas compañías navieras en el último año, de modo que encarecen el transporte sin aumentar el precio del flete.
Su aplicación aumentó especialmente en el segundo semestre del año, a la vez que el precio de los fletes y el alquiler de contenedores, lo que contribuyó al incremento generalizado de los precios que ya te comentamos en profundidad en este post sobre colapso en el transporte marítimo y aumento de fletes.
¿Por qué? Por una suma de factores que ha derivado en un encarecimiento vertiginoso del transporte marítimo internacional:
Aumento récord de la demanda
Insuficiente capacidad portuaria
Retrasos acumulados provocados por la pandemia, etc
Por todo ello, los tiempos medios de espera en puerto tienden a aumentar. Los buques tardan más en recibir autorización para descargar la mercancía debido a la falta de muelles disponibles y las compañías corrigen ese desfase aplicando el Congestion Surcharge.
Este aumento de costes está provocando malestar en el sector, hasta tal punto que algunas administraciones, como la Comisión Marítima Federal de Estados Unidos, tratan de resolver si la aplicación de recargos por parte de las compañías de transporte marítimo se ajusta a la legalidad o se están produciendo irregularidades aprovechando una situación excepcionalmente tensa en el transporte internacional.

Estos 11 recargos marítimos son los más usuales, pero no los únicos. Puede haber recargos por conexión de frío (cuando es necesario controlar la temperatura de la mercancía), por el flete de equipos especiales (Special Equipment Surcharge), por meteorología adversa (Winter Surcharge), etc.
Como ves, es un tema complejo, por eso juega un papel tan importante la experiencia de la compañía logística encargada de la operación, ya que tendrá más capacidad a la hora de negociar los precios o plantear alternativas para reducir o incluso eliminar recargos coyunturales.
Si tienes dudas sobre los recargos marítimos de tu transporte, lo mejor es que te pongas en contacto con nosotros y que nuestros equipo te brinde el asesoramiento que necesitas.